Una estancia con texturas y volúmenes es un lugar placentero, acogedor que te recibe con los brazos abiertos. Preferimos el papel pintado, con relieves o tejidos, a las superficies lisas y planas. ¡La calidez frente al frío!
¿Se puede aportar mayor confort a tu hogar gracias al uso de volúmenes y tejidos? En el mundo del interiorismo contemporáneo, una de las tendencias más buscadas es crear ambientes ricos y sensoriales, es la exploración entre textura y plano. Frente a espacios muy minimalistas que apuestan por superficies lisas y/o monocromáticas, emerge una corriente que reivindica el confort táctil y visual, invitando a habitar ambientes donde los tejidos y volúmenes no sólo decoran, sino que son capaces de transformar la experiencia sensorial del día a día. Crear espacios que te abrazan y te aportan mucho más que estética.
Texturas capaces de calmar nuestros sentidos y generar sensaciones de acogida inmediata. Un muro plano puede ser elegante, pero un muro con relieve, o una combinación de materiales, ofrece profundidad y calidez. Lo mismo ocurre con los textiles: el contraste entre un sofá de líneas rectas y cojines mullidos, o una alfombra gruesa bajo los pies, crea un diálogo de sensaciones que invita al descanso.
Los contrastes suelen potenciar los efectos, por eso en el lenguaje estético las combinaciones suelen ser sinónimo de éxito. Algunos interioristas hablan de la tendencia “textura vs plano”, es decir, sin renunciar a ninguno, potenciamos más los volúmenes y las texturas. Basado en un principio bastante sencillo: equilibrar las superficies lisas con los elementos ricos al tacto.
La frialdad de las superficies lisas frente a los espacios cargados de texturas, pero cada uno en su justa dosis. Jugar al contraste y al equilibrio de ambas sensaciones convierten las estancias en lugares cómodos y acogedores visualmente.
- Superficies planas: paredes lisas, suelos homogéneos, mobiliario de líneas depuradas y limpias
- Texturas enfatizadas: tejidos gruesos, tejidos bouclé o de punto, alfombras de pelo largo, mantas de lana o terciopelo, y piezas con relieve como cerámicas artesanales
Estas combinaciones convierten los espacios en singulares y originales, que además de interés estético, permiten ‘respirar’ a la decoración, sin saturar ni, al contrario.
Los textiles son los aliados clave para introducir volumen y calidez fácilmente, sobre todo si se mezclan tejidos finos con gruesos, livianos con tupidos, con relieves…
- Cojines y mantas: combinaciones de materiales –algodón, lino, terciopelo, piel– generan matices sensoriales que elevan cualquier sofá o cama.
- Alfombras envolventes: una alfombra con textura marcada puede anclar la sala de estar, suavizando el impacto de suelos duros.
- Cortinas drapeadas: añaden verticalidad y movimiento, amortiguando acústicamente la habitación y suavizando la luz.
Las líneas curvas en mobiliario, por ejemplo, provocan mayor dinamismo y volumen al conjunto, de forma que el espacio no sólo es bonito y atractivo, es capaz de transmitirnos sensaciones y vibraciones placenteras, por eso merece la pena redescubrir tus estancias desde este punto de vista para potenciar esa mirada más sensitiva.


