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Blancos de verano

Blancos de verano

Textiles, decoración, flores… el blanco es pura luz y magia en verano. Disfruta de la suavidad, frescura y vitalidad de un color imperturbable que jamás pasa de moda. ¡Viste tu casa con blanco para este verano!

Tu hogar es un lienzo en blanco, y gracias a superficies y textiles precisamente en color blanco, puedes destacar todo lo que desees. Gana profundidad, elegancia y contrastes gracias a un color insustituible e irrenunciable en tu decoración del hogar: el blanco.

Especialmente en verano, el blanco nos conquista y nos apetece más por su frescura y luminosidad. Descubre la amplia gama de blancos para huir del blanco más deslumbrante en busca de otros más sofisticados y cálidos.

Muchos señalan que el interiorismo contemporáneo descarta el blanco puro y prefiere texturas y tonalidades con más personalidad y menos frías. Indudablemente no queremos prescindir de un color que nos enamora siempre y aún más en verano, pero sí que las preferencias se han ajustado.

Ya no convencen los blancos duros, opacos, demasiado nítidos u ópticos, mientras que las preferencias se decantan por texturas más ricas, traslúcidas, sofisticas y en una paleta cromática más serena y cálida.

Los colores estridentes tienen su público, al igual que en la moda hay seguidores de los tonos flúor, sin embargo, la tendencia decorativa más seguida actualmente busca tonos blancos más suaves, discretos y empolvados.

Marfil, crudo, hueso, lino… La principal ventaja de esta gama de moda es que evitan las sensaciones planas y frías que generaba un blanco más puro, y mantienen la claridad y vitalidad del espacio, creando atmósferas acogedoras.

El blanco tiene muchas propiedades y ventajas que ningún otro color nos aporta:

  • Nunca pasa de moda
  • El más luminoso
  • Elegancia
  • Incidencia del sol
  • Naturalidad y sencillez

Decantarnos por el blanco no es pura moda estética, le acompaña un factor clave que es la incidencia del sol en la arquitectura de la vivienda. En verano, la luz natural del sol es directa, durante más horas y más intensa que el resto del año. Por lo que, en esta época del año, un blanco muy intenso como el nuclear, provoca una reacción con la luz solar que endurece los perfiles de la estancia creando contrastes demasiado fuertes.

Si en lugar de un blanco puro, tus textiles, por ejemplo, son en un tono arena o crema, serán como un tamizador o filtro natural de la luz. No es secundario que tus estancias respondan con naturalidad y acorde a los cambios de luz de la mañana a la tarde.

A casi todos los materiales les gusta el blanco, especialmente estos tonos más sofisticados y en texturas más ricas. Desde maderas, pinturas, textiles, solados, cerámicas… La combinación de diversos materiales y varias texturas superpuestas o combinadas es un acierto, para jugar con los blancos, con sus profundidades y juegos visuales, de forma creativa y divertida, pero asegurando un resultado infalible.