Ya es una parte esencial del diseño en las casas particulares. Nuestros exteriores se miman y se estudian al detalle. Hoy el paisajismo es capaz de dar sentido a nuestra casa, aprovechando y disfrutando los exteriores con el buen tiempo, y elevando las vistas y el bienestar emocional todo el año.
Muchos afirman que el paisajismo es una moda pasajera como tantas otras, sin embargo, también son muchos los que confiesan que ha supuesto un punto de inflexión en la forma de vivir su hogar.
No es una cuestión de moda; es que la forma en que diseñamos el exterior dicta, de manera directa, cómo vamos a recordar y vivir nuestra casa.
Más que plantas: orden y atmósfera
Hablar de paisajismo no es simplemente colocar vegetación en el jardín. Es saber gestionar la proporción de los espacios, el dibujo de las sombras, la entrada de luz, orientación de la vivienda o la mezcla de materiales.
Un jardín bien resuelto no consiste en colocar muchos elementos en el terreno, sino en darle un propósito. A veces, ese sentido se encuentra en un camino de piedra que guía la mirada hacia la entrada o en un árbol estratégico que regala una sombra necesaria a la hora de la lectura.
Cuando el paisajismo funciona de verdad, no se impone a la arquitectura: la acompaña y la suaviza. Y éste sí es el arte y la clave que lo ha puesto de moda para no volver nunca al ostracismo.
La frontera entre dentro y fuera se ha difuminado en aquellas viviendas disfrutadas y pensadas. El porche, la terraza o el jardín ya no son zonas “aparte”, sino una prolongación natural del salón. Para que pueda surgir la tendencia de "vivir en el exterior", no basta con colocar un conjunto de mesa y sillas; hace falta una estructura coherente, continuidad visual, rincones que ofrezcan intimidad y una vegetación que haga que la vivienda “respire” de otra manera.
El bienestar que no se ve, se siente
La conjugación sensorial que descubre el paisajismo se basa en combinar elementos:
- Iluminación
- Vegetación
- Arquitectura
- Zonas de paso
- Piedras y materiales decorativos
- Piscinas
Elementos capaces de despertar sensaciones, sentimientos y energías a partir de su disposición.
Un exterior cuidado ya no es un lujo accesorio; es un atributo de calidad que comunica que cada detalle ha sido pensado con rigor, no por casualidad o descarte. El sonido y frescor de una lámina de agua o la textura del suelo bajo los pies descalzos en verano crean una capa de diseño silenciosa que no siempre sale bien en las fotos, pero que es la que hace que una casa se sienta especial.
Quien ya ha descubierto el potencial del paisajismo, efectivamente, confirma que no es una moda efímera. No son los metros cuadrados de tu vivienda o tu parcela, es lo que son capaces de ofrecerte y transmitirte cuando estás ahí.