¿Tu salón es idéntico al de tu vecino? Piezas originales, estampados y formas singulares para que tu casa no sea una más clonada por las mismas tendencias y modas que el resto. Imprime a tu casa un gusto único, parte de tu propia filosofía, sin olvidar que en decoración “menos es más”.
Menos decoración y escoger piezas muy originales puede ser el punto que marque la diferencia entre tu casa y las de tus vecinos, familia y amigos. Porque los interiores clonados e impersonales no nos hacen vibrar. Busca piezas artesanas, antiguas de casa de la abuela, recuerdos o fotos antiguas, ramas o leña natural imperfecta, detalles de viajes, objetos de una tienda de barrio…
Durante años, una de las aspiraciones del interiorismo fue conseguir espacios perfectamente coordinados. El sofá combinaba con la alfombra, la mesa de centro con el aparador y los objetos decorativos parecían responder a una misma colección. El resultado podía ser impecable, pero también demasiado previsible.
Sin embargo, ahora empieza a imponerse otra manera de entender la casa: menos preocupada de combinaciones, y más interesada en que aquello que elegimos tenga algún significado y sea diferente.
Una cerámica comprada durante un viaje, un cuadro encontrado en una pequeña galería, una cómoda heredada, una fotografía familiar o una pieza realizada por un artesano pueden aportar a un interior algo difícil de conseguir únicamente siguiendo tendencias: identidad propia.
La evolución responde también al cansancio frente a los interiores excesivamente homogéneos. En las tendencias actuales aparece con fuerza una búsqueda de espacios más personales, construidos mediante objetos con carácter, piezas vintage, artesanía y elementos que parecen haberse incorporado a la vivienda con el paso del tiempo.
De la casa perfecta a la casa personal
Las redes sociales han permitido acceder a miles de referencias de decoración, pero también han generado un efecto curioso: viviendas situadas a miles de kilómetros pueden terminar pareciéndose demasiado. Hogares clonados con los mismos muebles, la misma lámpara, los mismos jarrones y hasta la misma composición sobre la mesa de centro.
Incorporar piezas poco a poco. Mezclar objetos nuevos con otros antiguos. Incluso admitir ciertas irregularidades que aporten carácter. Todas las fibras naturales en tejidos o ramas secas irregulares e imperfectas ganan muchos puntos. El objetivo deja de ser reproducir una imagen de catálogo.
¿Qué son exactamente los colores neoneutrales?
Un color neutral tiene una característica fundamental: puede convivir fácilmente con otros colores, materiales y acabados sin convertirse necesariamente en el protagonista de la estancia. Acompaña sin centrar las miradas.
Los neoneutrales mantienen esta cualidad única del color neutro, pero introducen pigmentos que hacen que el color resulte más complejo y sofisticado. Un blanco puede incorporar un matiz crema; un gris puede acercarse al beige o al verde oliva; un rosa muy apagado puede comportarse visualmente casi como un tono tierra.
Menos objetos, pero mejor elegidos
Un hogar con personalidad tampoco significa llenar cada superficie. Al contrario, porque una pieza singular necesita espacio para destacar.
En lugar de colocar varios pequeños objetos decorativos sin demasiada relación entre ellos, podemos elegir una escultura, una cerámica artesanal o un jarrón con suficiente presencia para convertirse en protagonista.
Lo imperfecto y la mano humana
Una superficie ligeramente irregular, una textura que cambia de una pieza a otra o las marcas propias de un proceso manual pueden convertirse precisamente en aquello que hace especial a un objeto. La huella humana es tendencia. Cerámica, madera trabajada, fibras trenzadas, vidrio soplado o textiles realizados artesanalmente introducen una dimensión más táctil en la vivienda.
Esta recuperación de la artesanía encaja con una tendencia más amplia hacia interiores menos impersonales. No es necesario convertir toda la decoración en artesanal. Una sola pieza puede romper la excesiva uniformidad de un espacio y generar un punto de interés. Además, los contrastes nos hipnotizan y dan mayor originalidad a tu casa.